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EN 1986, RAYADOS SE SOBREPUSO A UNA EXPULSIÓN Y A UN GOL TEMPRANERO PARA VENCER 5-3 AL ATLAS

18 de Septiembre de 2022. 1:58 pm.

La temporada México 1986, que inició en septiembre de 1985 y concluyó en marzo de 1986, ha sido, sin duda, una de las mejores en la historia del Club de Futbol Monterrey.

Además de haber sido la temporada en la que se consiguió el primer Título de Liga para la Institución, también fue la primera en la que el Monterrey terminó como líder general de la competencia y tuvo a su primer Campeón de Goleo.

En cuanto al estilo de juego, la del México 1986 también está entre los mejores. El Monterrey de Avilán sorprendió al medio futbolístico nacional al desplegar un futbol intenso, veloz, que presionaba en toda la cancha y que atacaba a una velocidad vertiginosa.


El jugador Francisco Javier “El Abuelo” Cruz junto al director técnico Francisco Avilán.

Desde el inicio de la temporada quedó claro que La Pandilla iba por todo. En la jornada 1 doblegó 3 a 1 a los extintos Ángeles de Puebla.

En la jornada 2, La Pandilla cayó en su visita a Cruz Azul. Posteriormente, en casa, Rayados venció 3 a 1 al Necaxa y en la jornada 4, visitando a los Tecos, Rayados ganó 3 a 0.

El equipo comenzaba a mejorar su nivel de juego y parecerse cada vez más al sello que Francisco Avilán quería imprimirle.

Para lograr hacer “pressing” al rival y desdoblar hacia el frente a gran velocidad, Avilán requería de elementos jóvenes y veloces en su mayoría, arropados por dos o tres elementos de experiencia.

Por ello, fue la temporada en la que más elementos formados en las Fuerzas Básicas participaron de manera activa.

Los elementos de experiencia fueron el capitán Rafael “Xalapa" Ortega y los brasileños Reinaldo Güeldini y Vilson Tadei.


Reinaldo Güeldini, Héctor Gamboa y Rafael “Xalapa" Ortega se encargaron del medio campo.

Ellos tres, con su experiencia y liderazgo, supieron conducir al equipo dentro de la cancha.

Para la jornada 5, los Rayados recibían al Atlas de Guadalajara.

Dirigidos por el legendario Alfredo “Pistache” Torres, los Zorros eran un equipo de respeto que contaba con elementos peligrosos como José de Jesús Aceves y Roberto Masciarelli.

La cita entre Rayados y Rojinegros tuvo lugar el sábado 9 de noviembre de 1985 a las 17:00 horas en el Estadio Tecnológico.

El once inicial que presentó el equipo dirigido por el “Potrillo” Avilán fue el siguiente: Jesús “Wama” Contreras; Joel García, Rito Luna, Pedro Campa y Daniel Mora; Héctor Gamboa, Rafael Ortega, Guillermo Muñoz y Reinaldo Güeldini; Mario de Souza Mota “Bahía” y Francisco Javier “El Abuelo” Cruz.


Rito Luna estuvo en la defensa central.

El partido no pudo comenzar de peor manera para el Monterrey: apenas al minuto 10, el árbitro José Antonio Garza y Ochoa expulsó a Pedro Campa por una agresión sobre Masciarelli.

Diez minutos después, Alberto Padilla remató de cabeza un tiro libre cobrado por Masciarelli para sorprender al “Wama” y poner en ventaja al cuadro visitante.

Veinte minutos de pesadilla para el Monterrey, que se encontraba abajo en el marcador y con inferioridad numérica.

Afortunadamente, el equipo demostró poseer una fortaleza mental y una capacidad de reacción que le hicieron levantarse pronto.

En el minuto 24, Memo Muñoz hizo una gran jugada al eludir a tres rivales y filtrar para Bahía. Frente al marco, el brasileño cruzó su disparo para igualar el marcador. Comenzó entonces la fiesta albiazul.


Mario de Souza Mota “Bahía” logró el del empate.

El Atlas aún no se reponía del gol en contra cuando tres minutos después, Güeldini desbordó por la derecha y lanzó un centro venenoso a primer poste, donde “El Abuelo” Cruz se adelantó a sus marcadores para darle un frentazo al balón y adelantar a Rayados en el marcador.

Seis minutos después, Bahía desbordó a dos defensores por el lado derecho, entró al área y tiro un centro potente para que “El Abuelo”, de cabeza, empujara nuevamente el balón al fondo de las redes y pusiera el 3-1 para La Pandilla.

Bahía y “El Abuelo” comenzaban a conformar una pareja explosiva. Ambos corrieron a una banda, Bahía se tiró al suelo y “El Abuelo”, apoyándose en Bahía se lanzó una maroma de gimnasta. “Los Compadres del Gol” llegaría a bautizarlos la prensa.

Los equipos se fueron al descanso con la ventaja de 3 a 1 para los Rayados.

El complemento inició con ambos equipos algo cautelosos. Avilán estaba consciente de que el necesitado era el Atlas. Además, los Rayados estaban haciendo un esfuerzo extra desde el minuto 10 para cubrir la expulsión de Campa.

Por ello, el equipo local invitó al Atlas a atacarlo y hacer el desgaste. Las famosas “Margaritas” del Atlas cayeron en la trampa. En el minuto 60, Bahía escapó, entró al área y fue derribado. Garza y Ochoa decretó el penal que Reinaldo Güeldini se encargó de convertir en el 4-1. Goleada rayada y la tribuna lo celebraba.


Reinaldo Güeldini anotó el cuarto gol del Monterrey.

En el minuto 72, Avilán realizó el primero de los cambios permitidos en aquel entonces: Héctor Becerra entró a la cancha en lugar del “Abuelo” Cruz. Diez minutos después, Pancho Romero sustituyó a Bahía.

Cuando el partido expiraba, en el minuto 87, el veterano Toño de la Torre prendió un rechace de la defensa rayada para poner en el marcador el segundo tanto del Atlas y hacer más decoroso el resultado... pero al partido aun le quedaban emociones.

En el minuto 89, Héctor Becerra le robó en medio campo el balón al uruguayo Nelson Alaguich para escaparse solo con balón controlado y, al entrar al área definió de derecha sobre la salida del portero atlista para anotar el quinto gol rayado. Excelsa definición de Tito Becerra.


Héctor Becerra y Javier “El Abuelo” Cruz, amigos y grandes jugadores Rayados.

En tiempo de compensación, un riguroso Garza y Ochoa decidió marcar una falta dentro del área de Rito Luna sobe el “Güero” Aceves. El mismo Aceves cobró la pena máxima para poner cifras definitivas de 5 a 3.

El Monterrey seguía así sumando triunfos y mostrando cada fin de semana un nivel temible.

Además, en este partido fue definiéndose el estilo que caracterizaría a aquellos Rayados que llegarían al título. Becerra, Bahía y “El Abuelo” dejaron ver que serían una tripleta de respeto para las defensas rivales.

Alberto Barrera-Enderle

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