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CON UN HOMBRE MENOS DESDE EL 59’, RAYADOS VENCIÓ AL QUERÉTARO EN 1993

20 de Julio de 2022. 9:38 pm.

Luego de que en la temporada 1992-1993, los Rayados se habían quedado muy cerca del título, tras haber perdido la Final ante el Atlante, la búsqueda del título rondaba al equipo y a la directiva desde el inicio de la 1993-94.

El equipo inició la temporada con hambre de gol. En la jornada 1, La Pandilla cobró venganza del Atlante, al que venció 3-1 en el Tecnológico con anotaciones de Sergio Verdirame, José Juan Hernández y Luis Hernández.

Para la jornada 2, los Rayados viajaron a Querétaro en donde enfrentarían a los hoy Gallos Blancos (que en aquella temporada recibieron el mote de “Perros Salvajes de Querétaro”). El encuentro entre queretanos y regiomontanos tuvo lugar el sábado 21 de agosto de 1993 a las 20:30 horas en el estadio La Corregidora.


Aníbal González (izq.) recibe indicaciones de Hugo Hernández (der.).

Hugo Hernández, técnico rayado, envió la siguiente alineación: Tirzo Carpizo; Roberto Hernández, Richard Tavares, Rolando Esquer y José Juan Hernández; José Antonio Noriega, Édgar Plascencia y David Patiño; Luis Hernández, Carlos Alberto Bianchezi “Careca” y Sergio Verdirame.

La primera media hora del encuentro se caracterizó por un mediocampo trabado. Ningún equipo lograba imponer condiciones, aunque los locales habían inquietado un poco más la portería rival.


El portero rayado Tirzo Carpizo.

En el minuto 31, el Monterrey intentó irse al frente, pero en un descuido el Querétaro lanzó un contragolpe peligroso en el que Graciano del Castillo enfilaba al marco solo hasta que fue derribado por José Antonio “El Tato” Noriega.

El silbante, José Refugio Ramírez, no dudó en mostrar la tarjeta roja directa al dorsal #17 de La Pandilla.

El Monterrey se quedaba en desventaja numérica desde temprano y el partido parecía cuesta arriba. Irónicamente, la expulsión lo cambió todo, pero a favor del Monterrey.

El Querétaro, confiado al tener más jugadores en la cancha, decidió ser más arriesgado y lanzarse al ataque de manera despreocupada. Pronto pagaron caro el error.


Richard Tavares impuso condiciones en la defensa.

En el minuto 34, David Patiño cobró un tiro de esquina que rechazó la defensa. El balón quedó botando en la entrada del área, donde apareció un veloz Sergio Verdirame que, de cabeza, prendió el rechace para sorprender a todos, incluyendo al portero local Gustavo Adolfo Moriconi (un viejo conocido de la afición rayada) para abrir el marcador.

Luego del gol de los visitantes, el Querétaro asedió peligrosamente la cabaña de Carpizo en los últimos minutos del primer tiempo.

Faltando dos minutos para la pausa, Graciano del Castillo empató momentáneamente el partido con un disparo raso y cruzado de pierna derecha.

La afición local celebró eufórica el gol del empate. Sin embargo, muy rápido se enfrió el ambiente cuando en tiempo de compensación, Sergio Verdirame volvió a hacer de las suyas.

El “Pibe” recuperó un balón en la banda izquierda, ingresó a toda velocidad al área y con un zurdazo batió de nuevo a Moriconi regresándole la ventaja al Monterrey.


Sergio Verdirame firmó un doblete.

Para el complemento, el técnico local Rubén Maturano se jugó el todo por el todo enviando elementos de ofensiva al campo, como el experimentado Carlos Alberto Seixas y al brasileño Robson da Silva.

Hugo Hernández, por su parte, reaccionó ajustando su aparato defensivo. En el minuto 72 sacó a Verdirame para enviar a un defensor: Teodoro Orozco.


Teodoro Orozco entró de cambio para ayudar a cerrar el partido.

Diez minutos después, sacó a Patiño y envió al campo a un mediocampista: Gerardo “Chagui” Jiménez, al que le pidió sacrificio.

En los últimos 10 minutos, el Querétaro intentó poner en aprietos a la defensiva rayada y al guardameta Tirzo Carpizo.

Sin embargo, el fantasma del empate se disipó cuando, en el minuto 86, Luis Hernández fue habilitado 10 metros fuera del área.

Desde ahí, “El Matador” Hernández sacó un bombazo que logró colocar en el ángulo superior izquierdo de Moriconi para firmar un golazo que puso cifras definitivas y sofocó cualquier intento queretano de reacción.


Luis “El Matador” Hernández puso el 3-1 definitivo.

Los Rayados ligaron su segundo triunfo de la temporada en el mismo número de encuentros. Además, en los dos partidos lograron anotar tres goles.

Aquel sábado por la noche en Querétaro, los Rayados dieron una demostración de gran futbol y entre Verdirame, Careca y Luis Hernandez dejaron claro que el Monterrey contaba con una ofensiva poderosa para intimidar a cualquier rival.

Alberto Barrera-Enderle

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