Logo Logo small

Logo Logo Small

  1. Youtbe
  2. Instagram
  3. Twitter
  4. Facebook
Cortesía

EL TRIUNFO RAYADO SOBRE PUMAS EN UN PARTIDO “CASI PERFECTO”

07 de Agosto de 2020. 5:43 pm.

En la segunda mitad de los años 60, los Rayados vivían una etapa de transformación en la que cada vez más jóvenes formados por la institución comenzaban a despuntar.

En la temporada 1969-70, la directiva decidió ofrecerle su apoyo a Ignacio Jáuregui para que siguiera como director técnico, tras hacerse cargo del equipo a mediados de la campaña anterior.

“El Gallo” Jáuregui aún estaba activo como jugador por lo que era común verlo en su tradicional posición de lateral izquierdo mientras fungía también como director técnico, apoyado en la banca por su auxiliar, Jesús “Tejón” García.


Los laterales fueron el joven Magdaleno Cano e Ignacio Jáuregui, quien también fungía como Director Técnico.

Luego de nueve jornadas, el Monterrey marchaba en el octavo lugar con 8 unidades producto de tres victorias, dos empates y cuatro derrotas (en aquellos años, el triunfo valía solo 2 puntos y el empate 1).

En la jornada 10, los Rayados recibían a los Pumas de la UNAM. En los días previos al partido, Jáuregui tuvo que resolver dos dificultades: las lesiones del puntero derecho Juan González y del portero Hugo Pineda, padre del también portero Hugo Pineda Vargas.

En aquellos tiempos, los que los Rayados no contaban con sus propias instalaciones de entrenamiento. Dos días antes del partido, el equipo entrenó en las instalaciones del colegio CUM. Un día antes, lo hicieron en el gimnasio del Círculo Mercantil Mutualista.

En ambas prácticas, Jáuregui decidió probar de una vez en el arco al joven portero Javier Quintero Morones, quien había sido contratado semanas atrás, proveniente del Atlas de Guadalajara.


Javier Quintero fue el portero titular y tuvo una tarde tranquila.

Llegó el sábado 9 de agosto de 1969, día del partido, y ninguno de los lesionados se recuperó. Por lo tanto, Jauregui envió a la cancha la siguiente alineación: Javier Quintero Morones; Madaleno Cano, Javier Bazán, Nelson Fialho de Souza e Ignacio Jáuregui; Guarací Barbosa, Alberto Guerra, Guillermo Arciniega; Francisco Avilán, Ubirajara Chagas y Ernesto Flores.

En la alineación aparecen elementos que llevaban ya algunos años sobresaliendo como “Paco” Avilán, Ernesto Flores y Ubirajara “Bira” Chagas.

Vale la pena resaltar la presencia de elementos jóvenes o de reciente incorporación que serán parte esencial de los Rayados de los años setenta: el portero Quintero Morones, quien había debutado semanas atrás entrando de cambio pero que en este partido alineó como titular por primera vez; el joven Magdaleno Cano, cuyo debut había ocurrido dos años atrás y que poco a poco venía participando con mayor regularidad; el mediocampista defensivo Alberto Guerra, contratado para esa temporada y, finalmente, el brasileño Guarací Barbosa, cuyo debut tuvo lugar una semana atrás en Pachuca cuando entró de cambio y que en esta ocasión recibía también su primera oportunidad de iniciar como titular.


Guarací Barbosa jugó su primer partido en el "Tec".

El partido dio inicio a las 20:30 horas en el Estadio Tecnológico. Los Rayados dominaron a placer a los Pumas en todos los terrenos de la cancha.

Francisco Avilán fue una pesadilla para Jesús “El Topi” Flores, mientras que Ernesto Flores y Ubirajara Chagas lo fueron para el central Miguel Mejía Barón, quien se convertiría en director técnico de los Rayados en la década de los 90.

Los elementos ofensivos unamitas de mayor peligrosidad eran Mario Velarde y Aarón Padilla. Este último, quien era titular indiscutible de la Selección Mexicana, fue maniatado por la férrea y atinada marca de Magdaleno Cano. El joven lateral derecho de Rayados tuvo un partido soñado al no dejar pasar ningún ataque felino por su banda, con lo que se ganó los elogios de la prensa nacional.

Los Rayados abrieron el marcador en el minuto 20 del primer tiempo. Alberto Guerra intentó filtrar un balón para Ernesto Flores, pero Mejía Barón lo detuvo con la mano fuera del área. El árbitro Marco Antonio Miranda decretó el tiro libre. Ubirajara Chagas solamente amagó con cobrar y realizó una finta para que de atrás apareciera su compatriota Nelson Fialho y disparara de derecha, raso y con potencia para vencer la cabaña visitante.


Nelson Fialho de Souza anotó el primer gol del partido.

En la segunda mitad, el Monterrey mantuvo su idea de atacar presionando desde la salida de los Pumas. El cuadro universitario no encontraba manera de organizar su ataque.

El insigne cronista deportivo de aquellos años, Jesús Pablo Chavarría, describió al día siguiente del partido la labor del Monterrey con estas palabras: “El Monterrey hizo anoche un partido que casi podríamos decir que a más de positivo fue casi perfecto, incluso el Universidad tuvo problemas para hacer sus despejes de meta, pues nunca encontraron un hombre libre para habilitarlo. En ello tuvo mucho que ver el trabajo realizado por todos, cada uno de los delanteros tomó un defensa por su cuenta, los volantes hicieron lo propio y la defensa tuvo la oportunidad de marcar en zona…”

Para soportar este ritmo de presión, Jáuregui realizó dos cambios. En el minuto 62, Everaldo Batista “Vevé” sustituyó a “Bira” y el minuto 74, Hilario Portales entró en lugar de Alberto Guerra.

En el minuto 64, la presión rayada había surtido efecto nuevamente cuando Guarací recuperó un balón y filtró para Ernesto Flores quien, a su vez, jaló la marca de los defensores y cedió en corto para la llegada de Guillermo Arciniega, quien anotó el 2-0 definitivo.

Aquella noche fue la primera ocasión en la que la Afición regiomontana vio jugar al portero Javier “Loco” Quintero Morones y al brasileño Guarací Barbosa. Ambos elementos habían participado previamente algunos minutos, pero en partidos de visitante.


Alberto Guerra e Ignacio Jáuregui dos baluartes del equipo en 1969.

Guarací Barbosa demostró de inmediato su gran técnica individual. En ese entonces, “Guara” se desempeñaba más como volante de recuperación, pero su calidad quedó de manifiesto desde sus primeros contactos con el balón.

Por el contrario, Quintero no tuvo que emplearse a fondo en este partido gracias a que sus compañeros se encargaron de contener los embates de los Pumas.

Ambos elementos, así como Alberto Guerra, Ubirajara Chagas, Francisco Avilán y Magdaleno Cano estaban consolidándose como parte esencial del equipo que un par de temporadas después habría de quedarse en la antesala de la Gran Final.

Aquella noche fue una de las primeras ocasiones en que estos grandes exjugadores Rayados actuaron juntos en la cancha del Estadio Tecnológico.

Alberto Barrera-Enderle

  1. Banner 173
  2. Banner 5
  3. Banner 142